Las conexiones sonoras se han familiarizado en las sombras, siendo el subterráneo el rincón donde se reunen los seres melodiosos, seres que oscilan ante las vibraciones acústicas del conjunto reunido. Ultimamente escapo de la cotidianeidad que me ofrece la superficie, pues cada interticio se soluciona con el descenso de la materia. Y siempre hay alguien dispuesto a compartir ese aprendizaje que se aventura a la búsqueda, pues la idea es sinfonizar aquellos sonidos hacia las alturas que renacen del subsuelo, donde lo emocionante es que construimos algo, porque logramos vivir la experiencia.
Soy una agradecida de la vida y las circunstancias, pues el privilegio existe desde el momento en que algo comprendo de un lenguaje universal. Porque las palabras sobran y se desvanecen, porque no hay barreras entre las culturas.
Esto es sonido, audición, magia y encanto. Simplemente me entrego a la vida ante una experiencia sonora, ante la vibración del tacto y el movimiento continuo de una onda que sucumbe en el silencio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario