jueves, noviembre 22

El día D

La soberanía de las almas probablemente sea un hecho poco concreto, lejano, atribuido a fuerzas mágicas que bordean los misterios submarinos.

Constantemente me olvido de la pregunta que quisiera tener latente, ardiendo en las profundidades del planeta interno que me he construido, que he conformado inconscientemente, del que escapo y busco constantemente, en espiral, ascendente, etéreo, a veces húmedo y liviano, otras veces rígido y pesado, como si nunca lo humectara con las simplezas trascendentes de nuestro paso por la tierra.

La soberanía de las almas quizás sea un concepto inalcanzable, quien sabe de qué manera se yace en el subsuelo, y en el aire, que en días me parece maravillosamente perfecto y en otros se me vuelve gris, borroso y denso.

Quisiera caminar con la soltura que abordan los días amarillos, distenderme de los efectos y algunos afectos poco sinceros, probablemente inexistentes, porque la falsedad ha sido mi punto de intolerancia y los cangrejos, el pequeño símbolo del desacato y la desconfianza.

La soberanía de las almas se me vuelve imagen antigua, un recuerdo olvidado por las circunstancias específicas a las que el mundo ha sido sometido... Pobrecito mundo, víctima de nuestro rastro ególatra, de intelecto rebozado incapaz de pasar desapercibido, fuertemente atrapado por la estupidez de la bestia humana.

La soberanía de las almas probablemente suceda cuando ya no exista mundo, ni existan almas, cuando el vacío se apodere de todo y todos, seamos vacío.

viernes, agosto 10

Impresiones superficiales de una ciudad compleja

Berlin es un monstruo que no se camufla ante el visitante, sino que muestra sus tentáculos a medida que el sujeto se interna en sus rincones. Es una ciudad de laberintos, el lugar donde un minotauro herido evidencia sus batallas y luego las comercializa con el fin de mostrarle al mundo que es un sobreviviente, un ex moribundo, lleno de cicratices y de sombras, un vacío dentro del vacío. 

Al caminar por estas calles, observo el territorio como soporte tolerante y abierto a quien lo transita, saturado de información sutil y aberrante, pues no sólo alberga una cronología histórica, sino que a la deriva encontramos momentos aislados y evidencias de lo que fue y sigue siendo. 


Es una ciudad sin pretensiones estéticas, sus visitantes se funden en sus profundidades y se desperdigan en las venas de su torrente sanguíneo que avanza a paso neutro.


Aquí la ciudad es gris y la gente azul oscuro, quizás algún día, cuando hayan pasado los años y las generaciones, se renueve y conforme un lugar lleno de colores neutros, donde se respire blanco y se contemple verde. Sólo que una ciudad que siente verguenza pero no se esconde, probablemente cargue de forma infinita con todo el karma que le corresponde.


Las caras en los niveles terrenales y subterráneos, las caretas y los movimientos corporales, evidencian a una sociedad asumida y encadenada a su pasado que la delata. Un ejemplo tan cotidiano y banal sobre esto, es la necesidad que tienen de depositar su mierda diariamente en una bandeja, los retretes no ocultan el desecho humano, todo lo contrario, nos obligan a recapacitar la responsabilidad propia ante el mundo entero, evidenciando nuestros residuos, desde los más íntimo, desde nuestras propias entrañas. 


Así Berlin sigue su curso y yo paso como una hormiga, intento empaparme de este caos, pero seguro que en seis días sólo atesoro una cara irrizoria de lo que sucede en sus niveles subterráneos. Por a
hora, sólo tengo la certeza de que no todo flota sobre el agua.


miércoles, febrero 8

Para Luis Alberto


En un día como hoy, donde las nubes abren el cielo para recibir a un grande, alguien se transforma en luz y nos deja un ejemplo de visión y claridad ante las circunstancias y el cotidiano... sólo puedo agradecer el momento en que la sabiduría de tus letras y sonidos, me hicieron sentido, para acompañarme hoy y siempre, en este viaje que le llaman vida.

Voy a escribir un cántico
en el que la luz se funda,
en el que el desierto llore
y los cielos se ondulen.
Voy a pronunciar la palabra
escribiré para mis amigos,
el grito para mis hombres
la primera caida y la última.
Encontraré tu corazón del otro lado
en el punto donde todo se junte,
pues recogeré tu poema
y descansaré tu cuerpo.
Voy a buscar la muerte para nacerla,
alejaré de mi propia vaguedad el vórtice
voy a cantar a la luna rosa
haré un verso
prometeré
mi calma.

Luis Alberto Spinetta

lunes, diciembre 12

Bramante

La vida

hermosa, vacilante,

incógnita, misteriosa,

fractal.


Las horas

inciertas y atemporales,

anhelan comprender lo esfumado,

sumergirse en confidencias.


Mi mente

limpia de oscuridades pasadas,

obstruidas, lejanas

de lo que ahora soy.


Mis entrañas,

se preguntan, te preguntan,

saben que no hay lazos eternos

ni vidas múltiples.


El deseo

eterno, espasmódico,

estrépito absurdo,

De mí a la nada, a todo.


Ahora

es cuando, inquietante

ahora…

Es simple, imposible.

domingo, octubre 9

HILVANANDO

Voy

sin claridad de destino

con el alma contradicha

con los pies andando a paso estrecho.


Camino con preguntas

las respuestas no me hacen falta,

sólo quiero oír el olor de los sabores

los aspectos cotidianos

de un árbol bordeado de cemento.


Voy absorbiendo

pendientes que llegan a cimas

y descensos en escalones.

Las ventanas e intersticios

se revelan en las curvas estas calles

las texturas, el terciopelo

a veces irrumpen el conglomerado de la gente sin alma.


Ellos gritan, susurran

balbucean conocimiento vacío.

Porque sus poros

están sellados de adolescencia,

y las cadenas sujetan

sus pensamientos impropios,

alquilados en un burdel

donde la esperanza está perdida.


Y continúo,

desatando los cordones

buscando miradas que coincidan

con la coliflor de mi cabeza,

de nuestras cabezas vibratorias.


Las señales y espectros pronto volverán

a darnos el sentido

de los pálpitos enjutos

de un corazón anestesiado.

Y la luz

volverá a ser la verdad absoluta

de un rango diminuto a favor del universo.

miércoles, agosto 31

Trigido

xy: te digo algo
xx: dime algo
xy: te iba a decir
te digo
de inmediato
no algo
no sé por qué puse "algo"...
quizás realmente quiero decirte algo

anonimo

sábado, julio 16

H

Como visualizar lo audible, tocar lo impalpable, oír lo invisible y generar los criterios necesarios para hacer de una atmósfera real, un sucesivo imaginario de recuerdos que nunca existieron.

Como encontrar la imagen de aquella experiencia que no descansa, que sólo sueña con lo oculto a la vista, e ignora racionalmente lo que se hace evidente a los sentidos.

"Todo me parecían un sentimieto torpe sobre aquel desgarrón de silencio que se iba espesando y se bifurcaba en dos caudales divergentes, el suyo y el mío, cada cual arrastrando su propio aluvión, ensombrecidos por la misma serpentina negra" (C.M.G.)